martes, 23 de enero de 2007

Dólar a Bs. 50.000 (Noticiero Digital)

Noticiero Digital

El dólar a Bs. 50.000 Tumbará el Régimen
Federico Alves

La verdad es que espero equivocarme en lo que voy a predecir, y este el primer artículo de la historia del periodismo de opinión en este país donde el autor ruega a Dios estar equivocado. Pero percibo los mismos síntomas en el ambiente que se podían detectar en dos momentos críticos de la historia nacional y de la historia de un país hermano, Méjico.

Estamos a las puertas de un viernes negro como el de Luis Herrera y esta crisis es muy parecida a la que sufrió Méjico cuando el valor de peso se licuó y el país tuvo que ser rescatado de urgencia por el tesoro norteamericano, ya que sencillamente la quiebra de los mejicanos generaría una marea humana en la frontera de los EEUU que simplemente ningún país puede parar, así que era más barato mantener a flote a un vecino que darle trabajo a 20 millones de damnificados.

Yo estaba en esa época en Nueva York trabajando en Wall Street y lo vi venir desde seis meses antes. Las cuentas de Méjico no cuadraban.

El problema es estrictamente matemático. La liquidez ha aumentado casi diez veces durante la era Chávez. ¿Qué significa esto? Que hay mucho dinero corriendo detrás pocos bienes, y eso presiona los precios.

Pero en Venezuela no ha habido mayor inflación porque Cadivi (hay que reconocerlo) es muy eficiente, y el crecimiento de la demanda agregada se satisface por un aumento de las importaciones. El lema de esta administración parece ser "gasten, que importamos".

Así se ganaron las elecciones. Pero el invierno benigno del hemisferio norte mandó el precio del petróleo al foso. Mantener el mismo nivel de importaciones que hemos acostumbrado hasta hoy es imposible sin quemar las reservas. Pero al mismo tiempo, todo el mundo sabe que es muy fácil hacer crecer el gasto público, pero es casi imposible hacerlo retroceder (pruebe usted aceptar una rebaja de salario).

Si a esto sumamos que los bancos emiten su propio dinero cuando vuelven a prestar el dinero que depositan las empresas, los individuos y el propio estado, vemos que la masa de circulante y su efecto ilusorio (confundir dinero fácil con crecimiento económico) crece como el hongo de la bomba atómica de Hiroshima.

La hiperinflación está a las puertas del país. Si en efecto nos vemos obligados a devaluar para conservar divisas, el dinero flotante --como un gigantesco banco niebla-- no tendrá por donde escapar del sistema, y el efecto neto será una inflación galopante que vaporizará el salario real. El salario real es, en cristiano, lo que se puede comprar con los reales, versus el salario nominal, que es una ficción sin importancia.

El Banco Central responde tradicionalmente a estas emergencias aumentando la tasa de interés y el encaje legal, dos medidas que drenan dinero del circulante, además de vender bonos en operaciones de mercado abierto.

El objetivo es enfriar la economía, como le pasó a Luis Herrera, y frenar la inflación. Pero el Banco Central no es en forma alguna autónomo, eso se acabó, y no puede actuar con seriedad y buscar una recesión controlada que es lo único que puede salvar la moneda y contener los precios.

Así que la bomba financiera está activada y el único mecanismo de seguridad que se conoce, un Banco Central independiente, está supeditado a presiones políticas, reducido a la importancia de un municipio de provincia, está anulado por el gobierno socialista.

En este escenario pavoroso, las masas pueden darse cuenta de la gran estafa bolivariana y cambiar ("vuelvan caras") y arremeter contra el que hoy endiosan, Hugo Chávez Frías. Cuando el dólar suba sin parar, la fortuna política del socialismo bajará a la misma velocidad.

Hay una razón por la cual nosotros en la IV República no hacíamos lo mismo que Chávez con los reales. La razón es que el gasto excesivo o inorgánico tarde o temprano vaporiza los salarios y acarrea una situación insostenible en los más débiles y la clase media. No obstante, las primeras víctimas serán los pobres y a ellos corresponderá el recurso de la ira.

Por esto no creo que el gobierno compre la CANTV y la Electricidad de Caracas (dos compañías imperiales). Porque a los gringos habrá que pagarles en cash, o se quedarán con los barcos de petróleo cuando lleguen al puerto de destino.

Hay una sola metáfora que me viene a la imaginación cuando pienso en el país: un tren cargado de dinamita que avanza sin frenos hacia un desfiladero donde aguarda un puente débil y fracturado. ¿Pasaremos? El piloto se llama Chávez. Pregúntenle a él.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios que angustia!!! la verda estoy de acuerdo contigo yo de verdad no se que va a pasar nosotros los que nos estamos por ir no sabemos que hacer para sacar la plata de manera legal de este pais .. ojo plata trabajada durante años... ahorros de toda la vida.....a no ser que se cambien a dolar manpa, por que si señor ya no venden adrs cantv, sino adrs manpa.. Que tal!!y estan en 4200 osea que el dinerito que tu tienes lo cambias y no es nada en dolares... Ojala de verdad se equivoque!!!!
Saludos!!

Chauca dijo...

Excelente analisis y por demas muy realista y aterrador.

Quisiera agregar una variable ha este y es la recaudacion Fiscal. Como recordaras el 2006 fue el anio de la Evacion 0, que si bien es cierto fue motivo para cerrar cadenas de Automercados, en fechas especificas, para que Mercal ganara, tambien sirvio para poner al dia a las empresas y llevarlos a pagar sus impuestos.

Con la recaudacion, si bien no reemplaza la renta petrolera, sirve de colchon ante una baja.

Este loco no se va a permitir un error tan garrafal despues de 8 anios de "gobierno". Aunque todavia tengo mis dudas.

Pedro