domingo, 29 de junio de 2008

La llegada a Australia

La Salida

La salida de Los Ángeles fue menos traumática de lo que me hubiera imaginado. Fuera del detalle que los señores de Qantas modificaron nuestro vuelo, que ya no era Los Ángeles-Sydney sino Los Ángeles-Brisbane-Sydney, no hubo mayores detalles en la salida sobre todo con la muy quisquillosa TSA (agencia de seguridad norteamericana).

El aeropuerto de Los Ángeles estaba lleno a reventar, y había colas que hasta se salían de las puertas del aeropuerto, haciéndome recordar las imágenes que se muestra la televisión en Venezuela de los terminales de autobuses en fechas de vacaciones.

Finalmente, abordamos el avión a la hora esperada y el vuelo salió a tiempo, a las 11:30pm hora de L.A. Inmediatamente después se empezaron a notar los cambios respecto a nuestros vuelos anteriores, empezando por la calidad de la atención a bordo, y siendo sumamente evidente en la calidad y cantidad de “chucherías” que nos dieron a los pasajeros como snacks durante el vuelo. Mientras que en American nos tuvieron en Venezuela 4 horas encerrados en el avión y a duras penas nos dieron una cocacola (después de la cuarta hora de encierro), en Qantas de entrada te entregan todo un “cotillón” (bolsa con caramelos que en Venezuela se les da a los niños en las fiestas infantiles) lleno de un montón de cosas. Dieron cena y desayuno, mas frutas, bebidas y otros para hacer semejante viaje un poco más tolerable.

La lucha contra el Jet-Lag

Una de las cosas que me tenía muy preocupado de este viaje, era el temible Jet-Lag…. Ése transtorno del sueño que ocurre como consecuencia de una viaje en avión en el que se cruzan varios husos horarios en poco tiempo. Desde hace tiempo yo había buscado en Internet las recomendaciones más frecuentes para reducir el impacto al mínimo. Siempre resultaban ser más o menos las mismas:

  • Tomar abundante agua
  • Dormir todo lo que se pueda durante el vuelo
  • Cambiar el reloj a la hora del destino al momento mismo de subir al avión
  • El día después del vuelo, no dormir durante el día

Seguí todo al pie de la letra, y adicionalmente, como mi sueño no es generalmente muy bueno, me aseguré de pedirle con bastante antelación a un médico amigo, que me recetara unas pastillas para dormir, a modo de tenerlas a mano en el momento de necesidad, por si acaso mis buenas intenciones de dormir 13 horas seguidas fallaban. Las píldoras que me dió mi amigo no las usé…. Porque en el momento de la verdad (como a la 7ma hora de vuelo), mi esposa no las encontró. Afortunadamente yo en USA me había encontrado en una farmacia unas pastillas de tylenol llamadas “Just sleep” o algo así, que son de venta libre allá, y compré como “plan B”, las cuales efectivamente terminé usando cuando ya el sueño se me había acabado y las opciones posibles eran pastillas o pasar 6 horas despierto en el avión y todo el día siguiente medio dormido.

La llegada al aeropuerto fue totalmente “indolora”. Bajarse del avión, pasar por migraciones, nadie preguntó a qué vienen, ni cuánto se van a quedar, ni nada de nada. Te sellan el pasaporte y listo.


La nota curiosa de la llegada

Los bueno de los viajes es que uno, quiera o no, aparte de las fotos siempre termina llevándose sus anécdotas. En este caso, tuvimos una muy curiosa (ahora es curiosa, en ése momento no tanto) y ocurrió después de pasar migraciones, en el área para retirar el equipaje, mientras estábamos mi esposa, hija y yo esperando nuestras maletas.

Estando allí, maravillado por haber finalmente llegado a Australia, veo que van pasando dos señoras de entre 50 y 60 años de edad, con un perrito, que va oliendo las maletas y a los pasajeros. El asunto se me hace bastante normal, pues ya uno está habituado a este tipo de cosas en los aeropuertos. Todo va bien, hasta que el bendito perro decide sentarse al lado nuestro apuntando a mi esposa.

En ese momento, dije para mis adentros… “bueeeeeno, se perdieron los reales de la visa !”. Mi esposa, que estaba bastante inocente del vainón que estaba echándonos el condenado perro, ni si quiera se había percatado del asunto, (yo creo que ella todavía estaba medio dormida) hasta que una de las señoras se le acerca y le pide revisar su bolso…. un morral en el que echó desde el peluche de mi hija, hasta cuanta cosa llevábamos a la mano.

Ya en este punto yo estaba considerando si mi mejor opción era salir corriendo, dejar maletas, mujer, niña y peluche en ése mismo lugar y empezar una nueva vida como artista de circo, o quedarme un rato haciéndome el loco a ver qué pasaba…. Finalmente, el perro no me estaba mirando a mí ;-)

Bueno, pues creo que como toda mi ropa estaba en la maleta, terminé quedándome y haciendo de traductor desinteresado.

Mientras una de las señoras ya tenía el bolso en sus manos y lo revisaba minuciosamente, la otra nos explicaba de las restricciones que hay en Australia para el ingreso de comidas frescas y nos pide la declaración de aduana. Sigue conversando con nosotros, y pregunta si llevamos frutas frescas, semillas o salami…. Cuando dijo “salami”, se me iluminó el mundo, pues no me podía imaginar que nos fueran a meter presos por una salchicha…. En eso, recordé una carne seca que mi esposa había comprado la noche anterior en Los Ángeles…. Yo les dije que sí…. Efectivamente ahí, entre el medio millón de cosas que mi esposa había echado en el fulano bolso, debía haber dos miserables tiritas de carne seca, todavía empacada al vacío.

Las señoras revisaron, y decomisaron no sólo el salami, sino una bolsita de fruta deshidratada que nos dieron en el avión la noche anterior y no sé qué más. Se despidieron muy amablemente, y se fueron con perro y todo.

Con esto este susto dentro de nuestros haberes de viaje, nos quedó muy claro que

NO SE TRAE COMIDA A AUSTRALIA!

Bien, creo que será todo por los momentos…. El cuento seguirá luego.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Despues que pasas imigraciones, y antes de recoger la maleta, hay como media docena de pipotes de basura que te dicen: BOTE TODO LO QUE TRAE DE COMIDA AQUI.
Probablemente ni se dieron cuentra entre la emocion y el jet-lag.
Aca son extremistas con eso!

Saludos

Augusto dijo...

jeje... tienes toda la razón...

Anónimo dijo...

Inclusive Interstate no puedes llevar frutas, en los aeropuertos nacionales encontraras tambien los mismo pipotes de basura de bote todo aqui, principalmente es fruta, vegetales, nueces y miel
saludos

p.d. y las multas son altisimas si mientes al declarar

Augusto dijo...

...pues ví los pipotes cuando llegamos a Victoria pero no les paré pq como q la cosa no era conmigo.... decasualidad nos salvamos entonces de otra anécdota....

Gracias por el comentario !