Para quienes no están en Venezuela, aclaro que IPOSTEL es el servicio de correos de Venezuela.

Las opiniones e historia de un venezolano que decidió cambiar su futuro yendo a vivir a la tierra de los canguros.









Una de las cosas que me impactó en este viaje es que la buena opinión que yo tenía de mi nivel de inglés para cosas cotidianas, llegó hasta unos pasos atrás del mostrador de Qantas en Los Angeles.



Hoy cumplimos el cuarto día en la fabulosa ciudad de Sydney. Mis impresiones iniciales respecto a esta ciudad son simples: Espectacular y CARO.
Es importante que se note que mi orientación en este viaje, especialmente durante nuestra corta estadía en Sydney ha sido más de turista que de inmigrante, pues hay que tener claro que ambos roles son bien diferentes (recuérdese el chiste). Empezando por que el turista viene con ánimo de conocer lo más posible en el menor tiempo así se gaste, y el inmigrante (por lo general) trata de defender sus duramente ganados ahorros, así eso implique no hacer todo lo que en un principio se quisiera.
Con esto en mente, una de las cosas que no me “cuadraba” en nuestros planes iniciales de inmigración, era tener que llegar con maletas, mudanza, familia y todo a una ciudad y un país que nunca en mi vida había visto, ni siquiera bajo el poco objetivo cristal de turista, así que este viaje sirve para resolver ese punto.
Con eso aclarado les cuento:
La ciudad
De la espectacularidad de esta ciudad, mi esposa lo describió mejor ayer en la noche mientras estábamos frente a “Opera House” . Ella dijo “Esto es como estar metido dentro de una postal… a donde se mire, parece que se estuviera viendo una foto”.
La cantidad de asiáticos que se ven es impresionante. Están en todas partes. Adivinando, diría que más o menos 30% de las personas que se ven en la calle son asiáticos. Si entra uno a algún negocio donde hay más de 1 empleado, con mucha frecuencia al menos uno de ellos (si no todos) tendrá rasgos asiáticos. Es bastante normal en negocios pequeños, que el único dependiente sea asiático. Yo no sé si eso tendrá a la larga repercusiones buenas o malas sobre la ciudad, pero estén seguros de que eso es así y es una realidad que difícilmente será revertida en el tiempo, así que es mejor acostumbrarse.
La otra parte
Por los blogs y comentarios en foros de otras personas que han venido a Sydney, ya yo tenía bastante claro que esta ciudad es costosa…. mi punto de comparación, obviamente es USA ya que es a donde voy con más frecuencia. Debido al cambio de la moneda (en este momento están casi parejos el dólar Australiano y el americano, el asunto se siente y bastante…. Y que conste que yo, normalmente, no soy muy sensible en cuestión de precios… el cambio por banco es 1 USD= 1.04 AUD, pero recuerde que si Ud. trae USD en efectivo, el precio es el que les indico abajo.
Yo estoy seguro que las cosas se consiguen más baratas una vez que se conoce el sitio, pero de entrada, les dejo algunos precios que he pagado en esta oprtunidad para ilustrar ese punto:
Un croissant con jamón y queso A$8
Un café con leche (latte tipo starbucks) A$5
Noche de hotel en el CBD (visto lo demás, no me pareció tan caro) A$120
Ticket del tren para dos estaciones (Como ir de Sabana Grande a Chacao en Caracas) A$2.6
Botella de Jugo de Naranja procesado (como de medio litro) A$3.8
400 gramos de frutas surtidas A$8
Internet inalámbrico en el hotel A$20 la primera hora y $10 la hora adicional.
Dólar australiano si vas a cambiar en la calle 1 USD= 0.92 AUD
Un cambur (banano o banana) UNO!!! : A$2.5
En ese orden de ideas, un desayuno para mi esposa, hija y yo, difícilmente termina costando menos de A$20 y que llegue a A$30 no es raro.
Claro, la otra noche cenamos en un restaurant muy bonito llamado "Nicks" en Darling Harbour y la cena llegó a A$130, y eso que mi hija ya había comido…. Fue costoso, pero cubrí uno de mis caprichos para este viaje, que era comer canguro… si…. se comen…. Ahí les dejo la foto.
Para podernos comunicar más fácil, por si acaso nos perdíamos o algo así, mi esposa y yo compramos dos SIM cards para los teléfonos GSM que usamos en Venezuela… simplemente cambiamos el chip y listo! (obviamente, los teléfonos deben estar desbloqueados). Las líneas costaron A$30 y vienen con A$30 de carga disponible para llamadas. Las líneas que compramos permiten realizar 300 minutos incluidos entre el mismo operador (Optus) y vienen con servicio de datos activo y no hay que configurarle nada pues el teléfono toma la configuración de datos de la red.
Todavía no tengo muy claro el costo de datos en esos teléfonos, pero sé que el email me llega al teléfono y todavía le queda saldo. Sólo por probar, ayer traté de llamar a Venezuela, y me contestaron, alcancé a saludar, pero se cayó la llamada. Eso costó A$5 de mi saldo, así que no lo volveré a hacer.
Las llamadas por skype (de computador a computador) las probamos ayer y funcionan maravillosamente, pero con el costo tan alto del internet en el hotel, hace que sea estresante pues hay que conectarse y desconectarse rápidamente para hacer rendir las 4 horas que prepagué.
Bueno, creo que no será más por los momentos. Ahí les dejo unas fotos y seguiremos el reporte luego.
Ahí les dejo algunas fotos que he tomado de la ciudad.

La salida de Los Ángeles fue menos traumática de lo que me hubiera imaginado. Fuera del detalle que los señores de Qantas modificaron nuestro vuelo, que ya no era Los Ángeles-Sydney sino Los Ángeles-Brisbane-Sydney, no hubo mayores detalles en la salida sobre todo con la muy quisquillosa TSA (agencia de seguridad norteamericana).
El aeropuerto de Los Ángeles estaba lleno a reventar, y había colas que hasta se salían de las puertas del aeropuerto, haciéndome recordar las imágenes que se muestra la televisión en Venezuela de los terminales de autobuses en fechas de vacaciones.
Finalmente, abordamos el avión a la hora esperada y el vuelo salió a tiempo, a las 11:30pm hora de L.A. Inmediatamente después se empezaron a notar los cambios respecto a nuestros vuelos anteriores, empezando por la calidad de la atención a bordo, y siendo sumamente evidente en la calidad y cantidad de “chucherías” que nos dieron a los pasajeros como snacks durante el vuelo. Mientras que en American nos tuvieron en Venezuela 4 horas encerrados en el avión y a duras penas nos dieron una cocacola (después de la cuarta hora de encierro), en Qantas de entrada te entregan todo un “cotillón” (bolsa con caramelos que en Venezuela se les da a los niños en las fiestas infantiles) lleno de un montón de cosas. Dieron cena y desayuno, mas frutas, bebidas y otros para hacer semejante viaje un poco más tolerable.
La lucha contra el Jet-Lag
Una de las cosas que me tenía muy preocupado de este viaje, era el temible Jet-Lag…. Ése transtorno del sueño que ocurre como consecuencia de una viaje en avión en el que se cruzan varios husos horarios en poco tiempo. Desde hace tiempo yo había buscado en Internet las recomendaciones más frecuentes para reducir el impacto al mínimo. Siempre resultaban ser más o menos las mismas:
Seguí todo al pie de la letra, y adicionalmente, como mi sueño no es generalmente muy bueno, me aseguré de pedirle con bastante antelación a un médico amigo, que me recetara unas pastillas para dormir, a modo de tenerlas a mano en el momento de necesidad, por si acaso mis buenas intenciones de dormir 13 horas seguidas fallaban. Las píldoras que me dió mi amigo no las usé…. Porque en el momento de la verdad (como a la 7ma hora de vuelo), mi esposa no las encontró. Afortunadamente yo en USA me había encontrado en una farmacia unas pastillas de tylenol llamadas “Just sleep” o algo así, que son de venta libre allá, y compré como “plan B”, las cuales efectivamente terminé usando cuando ya el sueño se me había acabado y las opciones posibles eran pastillas o pasar 6 horas despierto en el avión y todo el día siguiente medio dormido.
La llegada al aeropuerto fue totalmente “indolora”. Bajarse del avión, pasar por migraciones, nadie preguntó a qué vienen, ni cuánto se van a quedar, ni nada de nada. Te sellan el pasaporte y listo.
La nota curiosa de la llegada
Los bueno de los viajes es que uno, quiera o no, aparte de las fotos siempre termina llevándose sus anécdotas. En este caso, tuvimos una muy curiosa (ahora es curiosa, en ése momento no tanto) y ocurrió después de pasar migraciones, en el área para retirar el equipaje, mientras estábamos mi esposa, hija y yo esperando nuestras maletas.
Estando allí, maravillado por haber finalmente llegado a Australia, veo que van pasando dos señoras de entre 50 y 60 años de edad, con un perrito, que va oliendo las maletas y a los pasajeros. El asunto se me hace bastante normal, pues ya uno está habituado a este tipo de cosas en los aeropuertos. Todo va bien, hasta que el bendito perro decide sentarse al lado nuestro apuntando a mi esposa.
En ese momento, dije para mis adentros… “bueeeeeno, se perdieron los reales de la visa !”. Mi esposa, que estaba bastante inocente del vainón que estaba echándonos el condenado perro, ni si quiera se había percatado del asunto, (yo creo que ella todavía estaba medio dormida) hasta que una de las señoras se le acerca y le pide revisar su bolso…. un morral en el que echó desde el peluche de mi hija, hasta cuanta cosa llevábamos a la mano.
Ya en este punto yo estaba considerando si mi mejor opción era salir corriendo, dejar maletas, mujer, niña y peluche en ése mismo lugar y empezar una nueva vida como artista de circo, o quedarme un rato haciéndome el loco a ver qué pasaba…. Finalmente, el perro no me estaba mirando a mí ;-)
Bueno, pues creo que como toda mi ropa estaba en la maleta, terminé quedándome y haciendo de traductor desinteresado.
Mientras una de las señoras ya tenía el bolso en sus manos y lo revisaba minuciosamente, la otra nos explicaba de las restricciones que hay en Australia para el ingreso de comidas frescas y nos pide la declaración de aduana. Sigue conversando con nosotros, y pregunta si llevamos frutas frescas, semillas o salami…. Cuando dijo “salami”, se me iluminó el mundo, pues no me podía imaginar que nos fueran a meter presos por una salchicha…. En eso, recordé una carne seca que mi esposa había comprado la noche anterior en Los Ángeles…. Yo les dije que sí…. Efectivamente ahí, entre el medio millón de cosas que mi esposa había echado en el fulano bolso, debía haber dos miserables tiritas de carne seca, todavía empacada al vacío.
Las señoras revisaron, y decomisaron no sólo el salami, sino una bolsita de fruta deshidratada que nos dieron en el avión la noche anterior y no sé qué más. Se despidieron muy amablemente, y se fueron con perro y todo.
Con esto este susto dentro de nuestros haberes de viaje, nos quedó muy claro que
Bien, creo que será todo por los momentos…. El cuento seguirá luego.
Hoy lo pasamos volando prácticamente todo el día.
Siempre he pensado que es importante ser flexible en cuanto al medio para lograr los objetivos, siempre que la meta se mantenga. En este viaje ya vimos el primer cambio fuera de los planes originales.
La salida de Caracas fue realmente espantosa: Abordamos a tiempo, pero nos dejaron 4 HORAS !!!!! metidos dentro del avión antes del despegue, porque aparentemente había sobre peso y hasta tuvieron que bajar a unas cuantas personas y pasarlas a otro vuelo para lograr que despegáramos... claro... en eso, se fueron 4 horas más la hora y tanto del vuelo a San Juan de Puerto Rico, que originalmente era una escala y donde finalmente terminamos pasando la noche.
En este momento estamos en San Juan (Puerto Rico), y entonces le pedimos a la línea (American) que cambiara nuestro vuelo de San Juan-Miami a San Juan-Los Angeles directamente pues con eso nos ahorramos unas horas de vuelo y aunque sea podemos mirar la ciudad de día. El hotel, taxis, cena y desayuno, son cubiertos por la empresa.